Fotografía

24HourProject: Un año más documentando Barcelona

Escribo esta entrada con resaca física y mental. Cada año me repito diciendo que el 24HourProject es una experiencia inolvidable, y en esta edición, me reafirmo en mis palabras. He conocido a gente maravillosa, me he reído, he aprendido fotografía, me he pateado Barcelona de principio a fin y he vuelto a casa contenta con mi botín de imágenes. ¿Las quieres ver?

Con la cámara y las baterías cargadas para una jornada fotográfica de 24 horas, en esta edición de 2018 me propuse completarlas todas. Reconozco que no me preparé demasiado, porque no tuve una buena semana. Si cuento las horas que sumé sin dormir… Mejor no pensarlo.

Podría divagar mucho sobre toda la jornada y hacer un post interminable, así que he pensado en hacer un resumen con todo lo que he aprendido en esta edición del 24HourProject.

 

 

6 lecciones que he aprendido participando en el 24HourProject

24HourProject es un proyecto fotográfico colectivo que conocí en 2014 y del que ya he hablado anteriormente en el blog (2014, 2015, 2016 y 2017). Se trata de documentar fotográficamente las 24 horas de una ciudad, su condición humana (emociones, amor, esfuerzo, gestos…), subiendo las instantáneas hechas desde cualquier dispositivo (cámara, teléfono, tablet…) a una red social: Facebook, Twitter, Instagram, Flickr, Tumblr… Desde el estilo de la street photography. En total, en esta edición hemos participado 4.280 personas en 850 ciudades de 104 países.

 

Fotografía de grupo desde la terraza del Ayre Hotel Rosselló, cortesía de @igersbcn

 

1. Hacer las 24 horas es duro, pero se sobrelleva mejor si se realiza en compañía. Este año he conocido a un grupo de gente genial con la que me he reído, he hablado de fotografía, de intereses comunes. He aprendido sobre encuadres y puntos de vista, y he salido de mi zona de confort relacionándome con gente que acababa de conocer.

2. Barcelona, de noche, mejor en compañía. Una parte de la noche la hice sola. Y no sé si me sugestioné yo misma, pero pasé miedo. A según que horas, hay gente por la calle que me genera inseguridad. Y a otras mujeres también. Me crucé con algunas chicas durante mi caminata hacia Passeig de Gràcia y todas repetíamos el mismo patrón: caminando por el medio de la acera, a paso ligero y mirando hacia atrás cuando escuchábamos un ruido raro. En cierto momento me agobié mucho y cogí un bus sin mirar hacia dónde me llevaba. Necesitaba sentirme segura.

3. No más de tres cafés. Supongo que depende de cada persona, y del efecto de la cafeína… Al tercer café me volvió el temblor de manos que ya tuve hace unos meses, así que cambié café por Aquarius. Y los temblores desaparecieron al final de la noche.

4. La mejor foto, donde menos te la esperas. No guardé la cámara ni un minuto, siempre la tuve a mano, para capturar las situaciones que se me iban cruzando. Algunas ya las publiqué en Instagram, otras irán viendo la luz estos días.

5. Hay que reservar fuerzas. Buscando las mejores fotos, a veces se camina más de la cuenta, y eso hace que se acumule un cansancio evitable. Yo usé el transporte público en varias ocasiones y reconozco que llegué a las últimas horas mejor de lo que me esperaba.

6. A medida que pasan las horas, ‘cuesta’ ver fotos. El cansancio acumulado hace estragos, y reconozco que las últimas horas fueron más difíciles a la hora de hacer fotografías, porque no veía nada interesante, o llegaba tarde a las situaciones.

 
 

 

Mi 24HourProject 2018

Un día completo da para mucho, y como es lógico, hice más de 24 fotografías. Así que aunque en los próximos días seguiré subiendo fotos ‘descartadas’, como las que hay en este post, me apetece rescatar algunas imágenes que forman parte de mi selección final para el 24HourProject y que ya están subidas a mi perfil de Instagram.

 

 

24HourProject: El libro

En estos días está activa una campaña de crowdfunding en Kickstarter para editar un libro que reúne fotografías seleccionadas del proyecto desde 2012 a 2018. Personalmente es un proyecto emocionante. No soy una profesional de la fotografía, así que imagina cómo me puedo sentir sabiendo que puede editarse un libro que incluya alguna de mis imágenes. Así que como todo esfuerzo es poco, si te apetece colaborar, sólo tienes que acceder a la campaña desde aquí.

 

 

Todo lo que se recaude con la venta del libro se destinará a dos organizaciones: She Has Hope (que trabaja con supervivintes del tráfico de personas) y Lesvos Solidarity (una organización que gestiona un campo abierto de personas refugiadas en la lista griega de Lesbos en el que ofrece asistencia médica, comida, apoyo legal…).

 

 

¿Conocías el proyecto? ¿Lo seguiste en redes?

¿Cómo documentarías la vida en tu ciudad durante 24 horas?

 

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