Blog

Ayer quemé mi casa

Contaba Quique González en una entrevista que recuerdo de cabeza, que escribió la canción Ayer quemé mi casa después de que entraran a robar en su piso. Y que tras ver sus cosas revueltas, hubiera preferido que los ladrones se lo hubiesen llevado todo.

Yo me siento un poco así. No sé decir cuánto tiempo estuvieron rebuscando entre nuestras cosas, porque yo me fui a pilates, y hora y media después, cuando aparecí en casa, me lo encontré todo patas arriba. ¿Una hora? ¿Menos? Y en tan solo ese tiempo, consiguieron sacarlo todo de su sitio, hasta tal punto que casi una semana después, aún quedan cosas por colocar.

Es todo muy raro. He tenido que lavar toda mi ropa, ya que los ladrones decidieron vaciar mi armario sobre la cama y el suelo. He tenido que hacer recuento de daños. Comencé por lo físico, lo que falta, lo que se puede volver a comprar con dinero.

Se han llevado varios objetos, de diferente valor. Entre ellos, mi cámara de fotos. Quien me conoce sabe del disgusto, por mi forma particular de vivir la fotografía, mi vía de escape. Y por lo que me va a costar volver a tener un equipo con el que salir a hacer fotos y perderme por la ciudad.

Por lo menos no se han llevado las fotografías, ni el ordenador, así que en los próximos días seguiré compartiendo nuevas entradas que esta semana se han quedado colgadas.

 
2016-08-alhambra_03
 

Recuento de daños

Luego quedan los otros daños. Los que no son físicos. Los que tienen que ver con tener miedo a volver a casa, a abrir la puerta, a encontrar todo tirado por el suelo otra vez.

Los que hacen que me cueste dormir, que revise las puertas al entrar y salir de casa, que me asuste ante cualquier ruido.

Es pasajero. Lo sé. De hecho, desde que pudimos volver a colocar cada cosa en su sitio, he encontrado un poco de paz. Sirve de terapia, como metáfora para volver a la normalidad e ir olvidando un poco todo lo sucedido. Para estar bien.

Porque a pesar de todo, hemos tenido suerte. Porque no estábamos en casa.

Ahora toca volver a la normalidad, poner el tocadiscos y perder todos los miedos.

Un noviembre de valientes.

 
devueltaalblog
 

PD1: Esta es la canción: Ayer quemé mi casa.

PD2: Todas las fotos son mías.

8 comentarios

  1. Beatriz Godino
    09/11/2016

    Que decirte bonita que no te haya dicho ya…
    Noviembre de valientes en Barcelona, pero también de agradecidos, porque D y tú estáis bien.
    Beso grande desde Madrid

    Responder
    • Nuria
      09/11/2016

      Pues sí, agradecidos de llegar cuando todo había pasado. Por cierto, ¿te suena la foto que encabeza la entrada? Estaba contigo cuando la hice… Y con Ana. Muchos besos.

      Responder
      • Beatriz
        11/11/2016

        Ualaaa no me había dado cuenta jejejeje, me encanta!!! Lo que hace mirar sin ver, sino me lo dices no me habría dado cuenta jeje

        Responder
        • Nuria
          11/11/2016

          Jejejeje, qué bueno fue aquel desayuno en Madrid.

          Responder
  2. Maite ParafernaliaBlog
    09/11/2016

    Ufff Nuria. Cuanto lo siento. Que impotencia y que cabreo, y a la vez entiendo perfectamente el miedo que entra. Y la rabia de haber perdido tu cámara. Me alegro de que por lo menos hayan dejado el ordenador y los discos duros con todos tus recuerdos.

    Ahora poco a poco como bien dices sólo queda volver a la rutina y a que la normalidad vaya volviendo.

    Un abrazo grande

    Responder
    • Nuria
      10/11/2016

      Sí, y coincide que había limpiado las tarjetas sd, por lo que todas mis fotografías las tengo yo. Pero bueno, a ver si con el Black Friday hay alguna buena oferta y puedo reponer pronto mi equipo, porque me siento rara sin la cámara. Aunque hay que quedarse con lo bueno, que estamos bien y que poco a poco todos los miedos irán pasando. Gracias por ese abrazo. Muchos besos.

      Responder
  3. Maria
    10/11/2016

    Te entiendo perfectamente Nuria.
    Cuando vivía en casa de mis padres, tambien entraron una vez a robar.
    Es lo que tu dices. Una sensación dificil de explicar.
    Repelus porque alguien haya metido la mano en tus cosas, en tu ropa. Y vulnerabilidad, inseguridad…algo que no te deja dormir tan tranquila como antes.
    Pero se pasa y ya está.
    En unos dias se te habrá olvidado.

    Ánimo y un beso

    María

    Responder
    • Nuria
      10/11/2016

      Aunque parezca un tópico, es difícil de explicar y que alguien entienda lo que se siente al ver tu intimidad violada, por decirlo de alguna manera. Ver eso, que han toqueteado tus cosas, que las han despreciado y tirado de cualquier manera. Que las han pisoteado. Pasará, es cierto, y tengo ganas de que pase, de volver a sentirme segura como antes. De estar más tranquila. Muchas gracias, Maria, por pasarte a comentar. Un beso enorme.

      Responder

Deja tu comentario

Tu correo electónico no será publicado. Los campos obligatorios estan marcados con un *



La responsable de tus datos será Nuria Cabrera Sancho, como gestora de este blog, y serán enviados a 10DENCEHISPAHARD, S.L. para poder responder tu comentario. De los datos compartidos, tan sólo se publicarán el nombre y la web, y los podrá leer cualquier persona que visite este sitio web. Se conservará esta información por el tiempo que dure el blog o que tú decidas eliminar el comentario. Puedes ejercer tus derechos de acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la política de privacidad

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies