Fotografía

Las cicatrices de La Modelo

la modelo

Reconozco que estaba muy emocionada antes de entrar, porque la única vez que había estado tan cerca de La Modelo fue hace algunos meses, para hablar del libro Toda España era una cárcel. ¿Lo recuerdas?

Pero esta vez era diferente. Tocaba traspasar cada una de las puertas de control. Esperar que una cierre y otra abra, con la sensación de estar colándote en un lugar ajeno y prohibido.

¿Te animas a saber un poco más sobre La Modelo?

 
 

‘La Modelo nos habla’ es el título de la visita gratuita que hasta el 26 de noviembre puede hacerse por el recinto de la cárcel, que hasta hace poco más de un mes seguía en activo, después de 113 años de servicio, por los que han pasado presos conocidos, historias anónimas y se han vivido motines y huelgas.

Una vez entras y confirmas tu asistencia, te invitan a que esperes en una sala, la misma en la que las familias esperan entrar para realizar las comunicaciones. Parece que estés dentro de un set de televisión. Por la pintura descascarillada, los muebles antiguos, los carteles amarillentos… Sinceramente, no creí que estaba en tan precarias condiciones y tenía la esperanza de que con los años se hubiesen hecho mejoras en el recinto.

Acompañados en todo momento por expresos que habían cumplido condena en La Modelo, puedes ir descubriendo todo el recinto de la cárcel, sus galerías, sus patios… Y conociendo las historias cotidianas que no aparecen en los paneles informativos.

Porque habiendo leído noticias sobre huelgas y motines, esta parte de la historia, más conflictiva, no tiene apenas espacio en la parte museizada, y personalmente, me quedé con ganas de conocer más sobre esas protestas que en su día reclamaron dignidad para la población reclusa.

 
 

De todos los presos que han pasado por el penal, tenía especial interés en conocer la historia de Juan José Moreno Cuenca, El Vaquilla, por eso de ser casi del mismo barrio, y por haber escuchado, de pequeña, historias en las que se convertía en héroe para unos y villano para otros.

Y aunque pueda parecer un cliché, otro de los motivos de pisar La Modelo era recordar a Salvador Puig Antich, que fue asesinado por el Franquismo en las dependencias de paquetería de la cárcel. Como recuerdo, además de protagonizar una de las 13 historias de la exposición, han habilitado un sencillo homenaje en el lugar de su muerte. Es imposible estar allí y no emocionarse e indignarse a partes iguales.

 
 

Volviendo al recorrido de la cárcel, además de notar que el espacio era más pequeño de lo que me imaginaba, seguimos avanzando de galería en galería de la mano de un expreso que llevaba ya un año fuera, pero que tenía recuerdos muy recientes. Nos explicó cómo era la vida diaria, anécdotas divertidas y otras no tanto, que demostraban lo duro que puede resultar sobrevivir en un ambiente hostil.

Entre historia e historia pudimos entrar en alguna que otra celda, en la que todavía quedaban muestras de la vida cotidiana de la cárcel.

 

 

A pesar de poder recorrer muchos de los rincones de La Modelo, salimos con la sensación de que lo que vimos es la punta del iceberg, y de que a la cárcel aún le queda mucho por contar. Ahora sólo hace falta que haya voluntad de hacerlo.

¿Sabías que hasta finales de noviembre puedes visitar La Modelo? ¿Has programado ya tu visita? ¡Me encantará conocer tu experiencia y tus sensaciones!

 

A modo de nota, se pueden hacer fotografías en todo el recinto sin ningún tipo de problema, siempre y cuando no aparezca el personal que acompaña a cada grupo de visitantes.

 

{ACTUALIZACIÓN 08-08-2017: Se han agotado las entradas para visitar la cárcel}

 
 

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4 comentarios

  1. Beatriz Godino
    25/07/2017

    Me apunto esa fecha limite para visitarla, a ver si hay suerte!!. Tanto a Salva como a mí nos ha gustado mucho la visita que habéis realizado, a la vez que nos ha impactado.
    Un besote

    Responder
    • Nuria
      25/07/2017

      Tenéis tiempo por delante. ¡Aquí os espero cuando queráis! A pesar de algunas carencias, vale muchísimo la pena, te remueve por dentro. Un abrazo.

      Responder
  2. Maite ParafernaliaBlog
    25/07/2017

    Impresionante el post Nuria. Las fotos tienen muchísima fuerza. Desde luego es un lugar para ir y poder aunque sea de puntillas, entender un poco todo lo que guardan esas paredes. Gracias por compartirla. Le paso el post a mi hermano que seguro que le encantara acercarse. Un besote

    Responder
    • Nuria
      25/07/2017

      El hecho de que sean los propios expresos quienes cuenten, sin filtro, su experiencia, lo que han vivido, lo que les ha llevado allí y el funcionamiento diario de una cárcel le da un valor añadido que vale muchísimo la pena, y podría decir que de la visita, un 70% de éxito recae en quién te explica la historia. Pasa de ser un edificio que impacta e inquieta a una visita que te sacude y que te deja varios días dándole vueltas a la cabeza sobre lo que se tiene y lo que se puede llegar a perder. Espero que tu hermano se anime a visitarla, es toda una experiencia. Un abrazo, Maite.

      Responder

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