Cialis precio farmacia Como tomar Viagra por primera vez Comprar levitra generico contrareembolso Comprar Sildenafilo Pensa 100 mg precio Kamagra Como tomar Kamagra oral jelly precio
Un arma precisa

La paz de Tofuku-ji

Sigo contando algunos detalles de nuestro viaje a Japón de hace unos meses. Me quedé en los primeros días, explorando Kyoto.

Después de visitar Fushimi-Inari, que está muriendo de éxito, decidimos perdernos por Kyoto, Nos acercamos a uno de los sitios que aparecía recomendado en la guía y que nos quedaba cerca: El templo Tofuku-ji.

 
 

Visitando Tofuku-ji

Tras caminar por una calle estrecha sin acera, alucinando mientras nos adentrábamos en el Kyoto real, en el de la gente que vive allí, en calles estrechas con pequeñas casas, con miles de kilómetros de cables surcando los cielos, llegamos a otra calle que subimos hasta encontrar la puerta de entrada.

Fue asombroso. Solo teníamos como referencia la foto del famoso jardín zen interior. Nadie nos había dicho que todo el recinto era espectacular, con varias construcciones enormes que fuimos fotografiando hasta por fin, adentrarnos en el jardín zen.

 
 

Echo muchas cosas de menos de Japón. Una de ellas es descalzarme antes de entrar a un lugar. Es curioso, ¿no? Pero cuando estás allí, después de tantas caminatas, se ve el cielo abierto cuando un cartelito te indica que hay que dejar los zapatos fuera.

Me quité las zapatillas. Pagué la entrada (500 yenes, unos 4 euros) y comencé a caminar descalza sobre la madera. Al llegar al jardín, nos sentamos a descansar. Tuvimos la suerte de que la nube que nos iba acompañando durante toda la mañana pasara de largo y pudimos notar el calor del sol sobre la piel.

Sentados los cuatro, observando aquel jardín seco de roca, musgo y pequeñas piedras, hablamos de los bien que se estaba, apenas sin gente aún siendo uno de los templos más conocidos de Japón. De lo genial que estaba siendo este principio de viaje.

 
 

Nos recompusimos un poco y seguimos explorando el recinto. Nos adentramos por unas pasarelas de madera que cruzaban el bosque y que nos llevaron a otro edificio, con otro jardín que tenía un pequeño lago y que podía cruzarse de punta a punta.

Las hojas de los árboles todavía seguían verdes aunque ya vimos que algunas comenzaban a cambiar de color por sus bordes. Unas semanas después, con nosotros ya de vuelta en Barcelona, aquel bosque se tiñó de rojo.

A cada paso que dábamos descubríamos algo nuevo, y lo que pensábamos que iba a ser un visita corta «de ver el jardín zen y ya» se nos fue de las manos y salimos muy tarde para encontrar un sitio abierto y comer.

 
 

Nuestro recorrido por el templo Tofuku-ji llegaba a su fin. Caminamos por unos senderos que nos dirigían a la salida, y donde solo se escuchaba el fluir de un canal de agua. Pájaros revoloteando y una leve brisa entre las hojas.

De ahí, a la siguiente aventura del día, encontrar un lugar para comer. Pero antes de que pudiéramos sentarnos a tomar algo, nos perdimos por las calles de Kyoto (literalmente, a Google Maps se le fue la olla)…. Encontrando algunas escenas curiosas, cruzando un puente sobre las vías del tren y hasta vimos un partido de béisbol en el patio de un instituto. ¡Es tan divertido perderse en Japón!

 
 

Esa misma tarde, después de comer, recorrimos Gion, Nos cruzamos con algunas geishas y maikos que iban a trabajar. Pero eso ya… En la próxima entrada sobre Japón.

¿Has visitado el templo Tofuku-ji? ¿Qué te pareció?

 

PD: Si quieres información sobre el templo, accesos, horarios… Toda la información está en su web (en inglés).

PD2: Todas las entradas sobre el viaje están agrupadas bajo la etiqueta Viaje a Japón.